Desde que inició su Gobierno, Andrés Manuel López Obrador se puso, él si, a buscar los prietitos en el arroz del contrato de Eumex, por los parabuses, con el GDF: y les hizo la guerra por todos los medios. Tanto que incluso no pocos malos pensados llegaron a insinuar que, por tratarse de un contrato que deja sus buenas utilidades, AMLO buscaba que se lo quedara uno de sus hijos, (a quienes por cierto, y por los carrazos que traen, ya se le hizo peor fama de mamones y prepotentes que a los hijos de Cuauhtemoc Cárdenas).
Pero, conforme a la historia consignada en todos los diarios, Eumex ganó, de todas, todas las instancias legales... hasta que, de manera inexplicable para nosotros, un juez le dio la razón al Gobierno, justo ahora que tanto le urge al PRD recomponer las pendejadas que su candidato a la presidencia ha cometido y que ya lo mandaron al segundo lugar de las preferencias. Y va a llegar al tercero, ustedes lo verán. Así, de manera ipso facta y pepsodenta, se apropió de los muebles urbanos de la empresa y ya colocó en ellos mensajes en los que presume su obra pública con la frase ¡oh, paradoja! “no le busques prietitos al arroz”. Y se pone a presumir que, en seis años de gobierno lópezobradorista, se crearon 800 mil empleos, sin decir que, justo por acciones así, se perdieron mas de diez veces esa cantidad de trabajos.
¿Qué ya no se acuerda el Sr. Alejandro Encinas que fue precisamente el gobierno cardenista del D.F. quien fue a buscar inversionistas al extranjero para suplicarles que vinieran a esta ciudad a instalar el mobiliario urbano que tanta falta nos hacía? O sea que primero van y le dicen al empresario “ponte guapo con la lana, yo me coopero con el terreno y ahí vamos en las ganancias” Y luego, cuando todo va bien, los hampones que trabajan de políticos en esta ciudad simplemente le dicen a quien lo arriesgó todo y puso su lana, “sabes que, ya me di cuenta de que es muy buen negocio, así es que me lo quedo” ¿Y qué onda con las garantías, los contratos firmados y demás? Que, a la mala, López, Encinas y los demás del PRD se los pasaron por el arco del triunfo. No se vale, me cae que no se vale. Les proponemos seguir hablando de este candente tema la próxima semana, pero antes queremos hacerle una pregunta, públicamente, a nuestro amigo Hugo Camou, director general de ISA Corporativo, a quien, podría venírsele encima un problema similar por ser su empresa la que vende los anuncios en el S.T.C. Metro... ¿qué piensas hacer?